Las bombas de doble membrana (AODD) son una solución extremadamente versátil para la transferencia de fluidos en diferentes contextos industriales. Este tipo de bombas gestiona un amplio espectro de viscosidades, tolera sólidos en suspensión y es capaz de adaptarse a fluidos agresivos gracias a materiales y configuraciones específicos. El tamaño volumétrico, accionado por aire comprimido, permite un control lineal del caudal y un impacto mecánico reducido sobre el producto, con beneficios en términos de repetibilidad y seguridad del proceso.
¿Qué son y cómo funcionan las bombas de doble membrana?
Una bomba de doble membrana (AODD) se compone de un cuerpo y colectores, dos cámaras de aire, un par de diafragmas conectados por un eje, una válvula de distribución neumática y válvulas de retención en aspiración y descarga. A nivel de funcionamiento, una bomba AODD acciona dos diafragmas acoplados: el aire comprimido, gestionado por la válvula neumática, alterna la presión en las cámaras de aire generando ciclos de aspiración y descarga en las cámaras de fluido. El principio volumétrico permite el autocebado, el vaciado de la línea y la transferencia de fluidos densos o con partículas, garantizando una buena resistencia a las variaciones operativas.

¿Cómo elegir una bomba AODD?
El buen resultado de la aplicación de una bomba de doble membrana está estrechamente relacionado con el cumplimiento de las condiciones reales de funcionamiento. Durante la selección, es útil validar:
- Materiales en contacto y juntas: deben elegirse de acuerdo con la composición química de los fluidos que se van a mover. Las configuraciones en PP, PVDF o AISI 316L con membranas/juntas en PTFE cubren un amplio espectro de compatibilidad.
- Rango de caudal, prevalencia y viscosidad: es necesario leer las curvas, mientras que la estimación de las pérdidas de carga y la presencia de sólidos determinan el tamaño y la necesidad de accesorios (filtros, reguladores, amortiguadores).
- Contexto de la instalación y requisitos de seguridad: calidad del aire comprimido, disposición de las tuberías, puesta a tierra y, cuando sea necesario, conformidad con ATEX.
Cuando estos elementos se configuran correctamente, las condiciones de arranque de la bomba son más rápidas y eficientes, los lavados son más cortos y la fiabilidad aumenta con el tiempo.

¿Cuándo elegir una bomba AODD?
La adopción de una bomba de doble membrana es especialmente indicada cuando se busca:
- Protección del fluido transportado: el ciclo de membrana, al generar un bajo estrés mecánico, resulta muy útil con fluidos sensibles al cizallamiento, emulsiones y suspensiones.
- Flexibilidad en cuanto a fluidos y condiciones: amplio rango de viscosidad y tolerancia a sólidos blandos y dimensionados, con una excelente capacidad para gestionar arranques frecuentes, vaciados y transitorios.
- Fácil regulación del caudal: el control del lado del aire permite un ajuste inmediato de los puntos de consigna sin necesidad de inversores o motores específicos.
- Capacidad de autocebado: función útil en caso de sustitución de contenedores, operaciones de purga o gestión de fin de lote.
- Instalación sencilla: posibilidad de montaje en diferentes orientaciones, integración con amortiguadores cuando sea necesario y número reducido de componentes críticos.
- Compatibilidad y seguridad: amplia disponibilidad de materiales (PP, PVDF, aluminio y AISI 316L; membranas de PTFE/otras opciones) y versiones ATEX para áreas clasificadas.
- Limpieza y cambio de formato rápidos: las geometrías de drenaje y las conexiones sanitarias aceleran las operaciones de lavado e inspección.
- Control y supervisión: fácil integración con filtros/reguladores de aire, indicadores de presión/caudal para mejorar la repetibilidad.
Estas características hacen que las bombas AODD sean una opción de referencia cuando se requieren transferencias delicadas, cambios frecuentes de receta y estabilidad del proceso con costes de gestión bajo control.
5 pasos operativos para seleccionar e integrar la bomba de doble membrana
Con el fin de consolidar de manera eficiente la puesta en marcha de la planta, es útil definir de antemano los datos del proceso, los puntos de ajuste y las verificaciones, de modo que se llegue a la prueba con parámetros claros y documentados. A continuación se incluye una lista de los pasos operativos que se pueden realizar.
- Identificar el fluido y su ciclo de uso: viscosidad a la temperatura de funcionamiento, presencia/diámetro de sólidos, posible espumosidad, sensibilidad al corte y duración del servicio (continuo/intermitente).
- Alinear las condiciones de compatibilidad: elegir materiales de bomba y juntas coherentes con los fluidos que se van a mover; en presencia de agentes agresivos, considerar PVDF/PP y PTFE.
- Dimensionar la bomba en la línea real: definir el caudal objetivo, estimar las pérdidas de carga y establecer medidas de diámetro coherentes. Confirmar la calidad del aire comprimido (filtrado/regulación) y los requisitos de seguridad (por ejemplo, ATEX).
- Planificar el control del proceso: prever la instrumentación mínima (indicadores de presión/caudal, cuando sea aplicable), posibles amortiguadores y procedimientos para la verificación periódica de los puntos de ajuste.
- Realizar una prueba de aplicación: validar los parámetros de transferencia y los objetivos de estabilidad en el producto real para bloquear la configuración y evitar iteraciones en la puesta en marcha.
Las bombas AODD Debem: amplia gama, personalización y asistencia
Debem diseña y fabrica bombas de doble membrana con una amplia selección de materiales y tamaños, incluidas configuraciones para fluidos agresivos y opciones ATEX.
El soporte técnico acompaña la selección, la configuración, la integración y la gestión de repuestos, con especial atención a la fiabilidad, la seguridad y la repetibilidad de los resultados.












